• Cap. III

    El discurso zapatista,¿un discurso posmoderno?

    Presentamos aquì tres tesis desde el anàlisis del discurso con el objetivo de comprender què tiene de novedoso el discurso zapatista (d.z.):

    1. PRIMERA TESISel d.z. se aparta del discurso clàsico de la izquierda en sus formas textuales, cambia el dispositivo de enunciaciòn y las formas de negociar el valor de los sognos ideològicos.

    1) Formas textuales:

    Notable combinaciòn de dos rasgos:

    * variaciones de registro: de acuerdo con una lògica vinculada con la definiciòn de los destinatarios.

    * diversidad de los recursos utilizados para lograr estas variaciones: los giros irònicos, ya respetuosos, ya amenazantes; las fòrmulas rituales; la variedad de sus citas de autoridad (incluye poetas, novelistas, futbolistas); un idiolecto que conjuga palabras de los dialectos indìgenas junto a giros dialectales propios de Mèxico, sin despreciar expresiones dialectales en un castellano culto y en francès o inglès que hace gala de una notable yuxtaposiciòn de culturas y una curiosa concepciòn del mundo.

    2)Constituciòn de los lugares simbòlicos de la enunciaciòn:

    El emisor chiapaneco se constituye -en tanto emisor-como uno màs, uno que depende de los demàs, que no puede decidir porque no conoce la soluciòn. Es un tìpico, sin voz ni rostro propios.

    Los tres lugares de la enunciaciòn estàn en relaciòn dinàmica. El mecanismo de enunciaciòn forma parte del significado de un discurso.

    Un recurso que marca esta posiciòn es la autocalificaciòn como no importantes ("nosotros los sin rostro").

    Otros recursos son:

    * el uso de 2da persona, no impersonal ("queremos decirles que recibimos su carta...")

    * maracar la distancia fìsica entre el emisor y sus destinatarios ("con gusto recibimos el saludo y apoyo de uds., hombres y mujeres...")

    * describir otras actividades ademàs de las propias como vàlidas ("existen y tienen gran valor otras formas de lucha...")

    El destinatario del discurso polìtico està constituido por sus partidarios. Al tercero discursivo usualmente se lo define mediante actos de advertencia, de amenazas o aserciones.

    El destinatario del d.z. es todo aquèl que carece de poder. Busca constituir un destinatario que es a la vez universal y particular.

    3) el valor de los signos ideològicos

    3.1.¿Significante vacìo o valor ideològico de los signos?

    Justicia-libertad-democracia son signos ideològicos del discurso zapatista. Es lìcito preguntarnos què valor aparaecen en los discursos y què lugar ocupa la producciòn zapatista en la red discursiva. Preferimos èsta a la estrategia propuesta por Ernesto Laclau alrededor de significante vacìo (aquèl que remite a lo que està ausente en una formaciòn social). Un significante està formado por fonemas que remiten a su imagen acùstica; un significante sin significante simplemente no existe. Si un "significante vacìo" remitiera a un ausente en la formaciòn social pasible de ser "llenado", no puede estar vacìo de significado pues ya està definido como "lo ausente".

    3.2. Democracia, libertad, justicia

    En el d.z. "democracia" significa "mandar obedeciendo" por oposiciòn a "mandar mandando". "Mandar obedeciendo" queda asì como atributo del emisor, y "mandar mandando" es el valor que el tercero discursivo (el neoliberalismo) da a ese signo homòfono. El valor que adquiere "democracia" es el de una relaciòn polìtica nueva que no puede ser asimilada por la lògica dominante pero tampoco por los conceptos tradicionales de la izquierda.

    El valor de democracia no se agota en un programa, alude a una pràctica social en funcionamiento.

    La fortaleza de la cadena sintagmàtica democaracia-libertad- justicia aumenta el efecto, el sentido de ruptura. L alibertad aparece siempre asociada a la democaracia porque se asimila al derecho elemental de decicir, tampoco remite a un atributo autònomo de las personas sino de la comunidad.

    La justicia es la garantìa del autogobierno y como tal se exige justicia indìgena: no sòlo derogaciòn del Còdigo Penal de Chiapas sino que la comunidad actùe como juez, sin jueces ni abogados profesionales, sin divisiòn de poderes.

    El valor de los signos democracia, libertad y justicia es diferente entre los sistemas de referencia del zapatismo y del neoliberalismo, en una u otra producciòn discursiva el signo toma un sentido diferente, pero jamàs estarà vacìo.

    2. SEGUNDA TESISEl discurso zapatista es un discurso situado en una red discursiva que se desarrolla en el campo cultural del capitalismo tardìo como oposiciòn al discurso dominante. Asume asì algunos rasgos de la llamada "condiciòn posmoderna" pero lo hace con eficacia crìtica.

    Lo radicalmente distinto en el d.z. es el lugar que pretende ocupar en la red discursiva actual.Rompe vilentamente el cerco que el d.d. de la dècada del 90, neoliberal y modernizador, impone al discurso clàsico de la izquierda. En efecto, el d.d. actual otorga al discurso de la izquierda un lugar en la red discursiva que lo ubica como marginal, nostàlgico y minoritario. Debe competir con el d.d. y sus opositores, calificados desde el dominante como inverosìmiles y en retroceso: el socialdemòcrata, el de la izquierda tradicional, el de la lucha antiimperialista.

    El d.z. utiliza formas y presenta rasgos posmodernos (como la exaltaciòn de las diferencias y la apelaciòn a diversas minorìas oprimidas) con lo que logra ser no nostàlgico, no ocupar el lugar asignado, y asì disputar otro. Algunos de sus rasgos:

    * la multiplicidad plural de los sujetos que constituye como sus destinatarios;

    * la bùsqueda de la universalidad en la constituciòn de un sujeto opuesto al poder;

    * renovaciòn del gènero discursivo,

    * la falta de solemnidad;

    * el tono irònico:

    * el reconocimiento de no poseer soluciones totalizadoras salvo las esenciales, no negociables: democracia, libertad, justicia.

    * el modo de hacer polìtica de los partidos y organizaciones gremiales son implacablemente denunciados.

    * pluridialectalismo contarpuesto al caràcter monolingûe del gobierno;

    * el ejercicio tenaz de una polìtica de presencia.

    Todos estos rasgos los alejan de las estrategias clàsicas, pero instalan su voz en nlas contradicciones del capitalismo tardìo: la de la exclusiòn y la marginaciòn. Ponen en duda la verosimilitud misma del discurso neoliberal, su sistema de referencias, y llegan a poner en cuestiòn la misma concepciòn del tiempo.

    3. TERCERA TESISLa red de acciones y discursos en los que se inscribe coloca al d.z. en condiciones de luchar para constituirse en "discurso emergente".

    Un discurso emergente es aquel que disputa y cambia las referencias sociosemiòticas de la red en la que aparece inaugurando una nueva. Cuestiona los valores existentes y lucha por imponer otros nuevos. Un discurso pasa a convertirse en emergente cuando el d.d. no puede calificarlo de ningùn modo. El emergente no le cuestiona su caràcter dominante sino el sistema de referencias mismo, por lo que el discurso dominante debe responder perdiendo asì su iniciativa discursiva en manos del nuevo discurso.

    El d.z. ha conquistado la posibilidad de convertirse en discurso emergente. ¿Lo lograrà? depende èsto de sus destinatarios plurales, de que puedan articular sus propios discursos con la misma "verdad de su corazòn". Sòlo asì el discurso neoliberal se verà obligado a responder.